Dispositivo Alteracion Mental
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LAS
APARICIONES
Tomado
de: La Religión entre la Parapsicologia y los Ovnis
/p. 59
Rev. Salvador Freixedo
Uno de los fenómenos religiosos en los que ésto
más se echa de ver es en las llamadas apariciones.
La Iglesia ha hecho siempre mucho hincapié (por lo
menos lo hizo durante diecinueve siglos) en este fenómeno,
y en él se apoyan multitud de creencias que le han
sido entregadas al pueblo cristiano como importantes y hasta
fundamentales.
Por su parte la parasicología ha estudiado este fenómeno
muy seriamente y puede decirse que fue uno de los primeros
fenómenos que mereció su atención.
De hecho y a finales del siglo pasado la Society for Psychical
Research de Londres, hizo una encuesta entre 17,000 personas
en la que les preguntaba si alguna vez en su vida habían
tenido algu-
na aparición. El 10 % de las personas preguntadas
contestó que sí.
Todavía
anterior a esta encuesta es el estudio que tres grandes
de la parasicología histórica, Gunrey, Podmore
y Meyers, publicaron en 1886 y que titularon "Phantasms
of the Living".
Sin
embargo el estudio más sistemático que hasta
ahora se ha hecho de las apariciones fue el realizado por
otro parasicólogo G. N. M. Tyrrell en 1943 y. publicado
bajo el título Apparitions. En él, si bien
se queda bastante lejos, a mi entender, de descifrar la
clave del misterio, sin embargo hace una disquisición
muy valiosa diferenciando entre los diversos tipos de apariciones
y sobre todo dándonos pie para convencernos de que
muchas de las apariciones que la Iglesia tiene por "auténticas",
es decir originadas por Dios o por algún personaje
sagrado, no son tales.
Y
al decir esto no estoy pretendiendo hacer ninguna labor
iconoclasta. Ni me entristezco ni me alegro. Sencillamente
llego a una: deducción racional que me hará
avanzar un poco más en mi búsqueda de la verdad.
Y que me hará deponer actitudes mentales erróneas
que ciertamente no ayudan a la evolución de la inteligencia.
No
es éste el momento de hacer un estudio detallado
acerca de lo que la parasicología dice sobre las
apariciones. En mi libro El Diabólico Inconsciente
hago un resumen de ello y a én remito al lector interesado
en el tema.
Unicamente
quiero resaltar aquí el papel tan importante que
la parasicología está teniendo en la formación
de las nuevas actitudes mentales que rápidamente
están naciendo en millones de personas.
Autores
como Vincent Gaddis, Leo Talamonti, Peter Kolosimo, Erich
von Daniken, Jacques Vallée, John Keel, Jacques Bergier,
R. Charroux, Aimé Michel, etc., etc., a pesar
de que no son estrictamente parasicólogos, sin embargo
a la hora de emitir sus teorías y al hacer incursiones
en el campo de la filosofía trascendental, se nota
claramente que están fuertemente influidos por muchos
de los hallazgos que poco a poco van emanando de los estudios
parasicológicos serios y hechos con metodología.
Hoy
día vemos a la misma Iglesia mucho más cauta
en admitir cualquier tipo de visiones o apariciones. Hoy
las autoridades eclesiásticas casi a priori dicen
que no, en cuanto se presenta algún caso de aparición.
Si las apariciones de Fátima en vez de haber sucedido
en 1917 hubiesen sucedido hoy, casi con toda seguridad las
autoridades eclesiásticas no les hubiesen concedido
credibilidad ninguna ni hubiesen fomentado la construcción
del santuario ni el culto que allí se ha desarrollado.
La
marea de la parasicología llega ya a las gradas del
templo. Hace ya unos cuantos años un jesuita español,
el P. Carlos M. Staehlin, publicó un libro sobre
las apariciones en el que pone en duda muchas cosas y creencias
que hasta hace poco habían sido tenidas por muy seguras.
Por supuesto a la jerarquía española, nombrada
entonces bajo el patrocinio y la bendición de Franco
le faltó tiempo para condenar el libro y retirarlo
de las librerías y bibliotecas. (¡Cuántos
abusos como éste tiene sobre sus espaldas el autoritarismo
religioso!).
Pero
las dudas que el P. Staehlin lanzaba sobre muchas de las
apariciones y hechos "milagrosos", se han ido
extendiendo poco a poco por las mentes de otros eclesiásticos.
Muchos de ellos, incluidos obispos, dudan hoy día
de la autenticidad de las apariciones de Fátima,
pero juzgan que ya es demasiado tarde para volverse atrás.
En Fátima, al igual que en Lourdes y en muchas otras
apariciones "auténticas", se dieron muchas
circunstancias particularísimas muy bien conocidas
por la parasicología.
Estas mismas circunstancias particulares se dan en otros
fenómenos y apariciones que no tienen nada de sagradas
y acerca de las cuales la parasicología tiene ya
muchas cosas concretas que decir.
He aquí algunas de estas circunstancia:
-La
aparición es imprecisa y borrosa al principio, haciéndose
más precisa posteriormente. (En la parte gráfica
el lector podrá ver tres fotografías de las
apariciones de Zeitun en las que se puede distinguir cómo
la imagen se va haciendo más clara).
-La
aparición es con frecuencia imperfecta al principio:
"la imagen se tambaleaba"; "estaba inclinada";
"el arcángel San Miguel se apareció en
forma de niño con unas uñas largas en forma
de pala"; "tenía unas alitas que no le
tocaban la espalda y como que flotaban en el aire";
"el niño tenía un aspecto terrible";
(todos estos detalles son de las famosas apariciones de
Garabandal en Santander, España 1961-65) ; "le
faltaban los pies a la Virgen", etc.
-La
aparición surge o se va acompañada de un estallido
estruendoso o alguna especie de ruido. En Fátima
dice Lucía que "cuando se iba la Virgen siempre
se oía como el estallido de un cohete lejano"
y además en muchas ocasiones se escuchó un
zumbido como eléctrico.
-La
aparición surge tras ver estrellas rojas o bolas
de fuego en el cielo. A veces son nubes extrañas
lo que se ve antes o después de la aparición.
(En Garabandal se habían visto unas bolas de fuego
y la Virgen les dijo: "Vine en ese fuego para visitarlas").
-La aparición les manda hacer cosas raras y aun absurdas
a los videntes: (carreras rápidas, deslizarse sentadas
por el campo, caidas violentas contra el suelo y contra
piedras; abrir las piernas y caminar así, asumir
posturas violentísimas para ver la visión
(todo esto en Garabanda) ; comer hierba la vidente (Lourdes)
; levitarse a gran altura en el espacio y luego al volver
a tierra entrar de cabeza por una ventana y quedar enganchada
por los pies. (Ladeira, Portugal).
-Visiones
con mucha frecuencia completamente subjetivas o alucinatorias:
Se ve a los videntes que en el momento de la visión
y el éxtasis, (cuando aparentemente están
viendo lo mismo), están mirando cada uno en una dirección
diferente. En muchas otras ocasiones sólo los videntes
pueden ver la visión.
-Reciben
mensajes que se contradicen con mensajes que han recibido
otros videntes o con lo que dice la ciencia o la historia.
-Tras
de las visiones que tienen lugar al aire libre, se ha notado
muchas veces que la ropa que debería estar empapada
por la lluvia o sucia por el fango, está completamente
seca y limpia.
-Casi
siempre hay predicciones de grandes catástrofes no
sólo para los lugares o la nación sino para
el mundo entero. Con frecuencia se habla del fin del mundo.
-Las
pequeñas predicciones suelen cumplirse con bastante
frecuencia, pero las grandes predicciones suelen salir fallidas
(y con eso acaba cayendo todo el fenómeno y los videntes
en desprestigio).
-Es
curioso el detalle de que con gran frecuencia la aparición
(sea del tipo religioso o no) suele ser bastante impuntual
a las citas que ella misma ha señalado. Parece que
se deleita en hacer esperar, y luego
suele tener una explicación bastante poco convincente
de su retraso o de su incumplimiento.
-Hay
con frecuencia curaciones reales, no sólo en las
apariciones de tipo religioso.
-Es bastante común que se perciban olores o muy buenos
o muy malos.
-También
suele suceder que entre los videntes o entre algunas de
las personas que han participado más de cerca en
las apariciones, muera alguien en un breve período
de tiempo inesperadamente o tenga algún grave accidente,
que muy frecuentemente suele ser automovilístico.
-Las
apariciones suelen venir acompañadas de "mensajes"
los cuales muy frecuentemente tienen una parte secreta que
sólo se le puede decir a ciertas personas o pasado
cierto tiempo.
-No
raramente los videntes y aun los circunstantes sienten gran
calor o gran frío.
Todavía se podrían añadir unos cuantos
detalles más a esta lista de "circunstancias"
de las apariciones, sobre las cuales, como ya dije, la parasicología
tiene mucho que decir. Y al decir parasicología vuelvo
a insistir en que me refiero a la parasicología profunda
que no se atonta con un solo fenómeno, ni le teme
a ninguna clase de manifestación por muy extraña
y "anticientífica" que parezca, sino que
tiene una visión general de abarcadora de toda fenomenología
paranormal.
Da
la impresión de que algunos hechos son tan enormemente
extraños, que a pesar de estar la parasicología
vacunada contra cualquier extrañez, no puede vencer
la dificultad que determinados hechos le presentan y prefiere
ignorarlos.
Años
atrás a la siquiatría le había pasado
exactamente lo mismo al encontrarse con un tipo de locura
tan extraño que prefirió no incluirlo en los
manuales y relegarlo a los profesionales de otras ciencias
para ver si ellos podían descifrar el enigma. Me
refiero a los casos serios de "posesión diabólica".
La
siquiatría sabe bregar más o menos bien con
los casos llamados de obsesión y de seudoposesión
con toda la infinita gama de manifestaciones que en ellos
pueden darse. Pero cuando aparece un caso en que el poseso
o la posesa son capaces de caminar por el techo, perfectamente
verticales, con la cabeza para abajo; cuando son capaces
de flotar en aire, ni más ni menos que como se veía
en la película El Exorcista, cuando adivinan hasta
los pensamientos más profundos de los presentes y
manifiestan una violentísima (y peligrosa) reacción
contra todo lo que tenga que ver con la religión,
entonces la siquiatría juzga que eso compete más
bien a los teólogos y abandona el campo.
La
teología se ocupó de esto por muchos siglos,
y todavía aparentemente se sigue ocupando. Pero la
verdad es que la teología se ha esclerotizado y está
prisionera en las redes que ella misma ha ido tejiendo a
lo largo de los siglos. Los dogmas que ella ha elaborado,
se han convertido en una camisa de fuerza y en una venda
que no le deja ya contemplar la realidad.
La
mayoría de los parasicólogos están
haciendo lo mismo en lo que se refiere a los fenómenos
paranormales más complicados. Sencillamente los ignoran.
Uno
de estos fenómenos, que actualmente se está
dando en gran escala, es cierto tipo muy particular de "apariciones"
bastante diferentes de las que hablé en párrafos
anteriores. En aquellas hay una verdadera "aparición",
es decir " un presentarse repentinamente de la nada".
En
éstas, en cambio, se trata de individuos más
o menos normales, que andan entre nosotros, si bien su origen
y muchos pormenores de su vida nos son un misterio, a lo
que parece son materializaciones en forma humana, de ciertas
entidades o energías que hoy por hoy constituyen
el medio para descifrar algunos de los misterios más
importantes de la vida humana y del mundo.
Los
seguidores de las doctrinas espiritistas pensarán
enseguida en los espíritus y los fanáticos
de los ovnis pensarán en extraterrestres. Pero si
bien es cierto que este tipo de apariciones tiene mucho
que ver con los ovnis, sin embargo yo descarto tanto a los
espíritus como a los extraterrestres. No creo que
sean ni "espíritus" ni "extraterrestres"
en el sentido que suelen darle a estas dos palabras los
aficionados a ellas.