Dispositivo Alteracion Mental
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RELACIONES
PUBLICAS VS. DEMOCRACIA POPULAR
reseña:
TOXIC SLUDGE IS GOOD FOR YOU: LIES, DAMN LIES AND THE PUBLIC
RELATIONS INDUSTRY. Por Sheldon Rampton y John C.Stauber
(Common Courage Press, 1995)
reseña
escrita por Carmelo Ruiz Marrero
La industria
de relaciones públicas es uno de los sectores de
más rápido crecimiento en la recién
globalizada economía de mercado. Para confrontar
a las uniones laborales, consumidores activistas, grupos
ecologistas y otras amenazas a las prerrogativas empresariales,
numerosos gobiernos y corporaciones transnacionales están
contratando los servicios de agencias de relaciones públicas
con más frecuencia que nunca. Sheldon Rampton y John
Stauber argumentan en su libro sarcásticamente titulado
Toxic Sludge is Good for You que esta industria contamina
los medios de información con desinformación
consumerista, calumnian y difaman a grupos e individuos
que defienden el interés público y en general
son una amenaza a la democracia y el debate abierto.
Muy
pocos libros han explorado el negocio de las relaciones
públicas desde una perspectiva crítica y progresista.
Entre éstos se encuentran The Power House de Susan
Trento (St. Martin's Press, 1992), Who Will Tell the People,
del politólogo William Greider (Simon & Schuster,
1992) y Sultans of Sleaze, de la reportera canadiense Joyce
Nelson (Common Courage Press, 1989). Desde 1993 Rampton
y Stauber han estado publicando el boletín PR Watch
(3318 Gregory Street, Madison, WI 53711), el cual ofrece
información de alta calidad acerca de las manipulaciones
e intrigas de los relacionistas públicos, agencias
de publicidad y cabilderos en Estados Unidos.
El
capitalismo se pinta de verde
Los
autores argumentan que en lo que se refiere a ecología
y medio ambiente, el rol de los relacionistas públicos
ha sido completamente nefasto. Ellos identifican la campaña
contra la ecologista Rachel Carson y su libro Silent Spring
como la primera batalla de relaciones públicas en
el campo ambiental. Silent Spring, publicado en 1962, explica
los peligros del uso de plaguicidas tóxicos como
el DDT en la agricultura. El relacionista público
E. Bruce Harrison fue contratado por un consorcio de compañías
agroquímicas para difamar y desacreditar a Carson.
Según Rampton y Stauber, la campaña incluyó
la distribución de miles de reseñas atacando
a Silent Spring, un blitzkrieg de desinformación
dirigido a la prensa y el reclutamiento de doctores y científicos
mercenarios para defender el uso de plaguicidas tóxicos.
Carson
murió de cáncer en 1964 pero Harrison vive
y le va de lo más bien. Tiene su propia compañía,
E. Bruce Harrison & Co., la cual tiene entre sus clientes
a Clorox, la cervecería Coors, la Asociación
Médica Americana y el conglomerado tabaquero R. J.
Reynolds. Rampton y Stauber dicen en su libro que la firma
de Harrison se dedica a ayudar a su clientela corporativa
a formar coaliciones, partnerships y alianzas con ambientalistas
pro-business.
Este
tipo de acercamiento entre corporaciones y pseudo-ambientalistas
oportunistas es una de las tácticas de relaciones
públicas más comunes en el campo ambiental.
Los autores describen como ejemplo la relación entre
McDonald's y el grupo ambientalista Environmental Defense
Fund (EDF). A fines de la década de los 80, McDonald's
estaba siendo piqueteada y boycoteada en EE.UU. por una
coalición de estudiantes de escuela elemental y amas
de casa.
En lugar
de dialogar con los activistas, McDonald's contactó
al EDF, el cual usó su prestigio para darle una buena
imagen a la compañía. Mientras tanto, McDonald's
continua destruyendo el medio ambiente, tiene empleados
mal pagados y no unionados que sirven comida de pésima
calidad, y opera un sistema de franquicias que destruye
la diversidad cultural y económica desde Río
Piedras hasta Beijing.
Combatiendo
los Derechos Humanos
En el
ámbito internacional, hay agencias de relaciones
públicas que no han vacilado en representar a gobiernos
que brutalemente violan los derechos humanos más
básicos. Los ejemplos incluidos en Toxic Sludge is
Good for You incluyen los siguientes:
* El
gobierno de Colombia es representado por la firma Sawyer/Miller
Group, la cual ha manejado las campañas electorales
de Daniel Moynihan, Ted Kennedy y Geraldine Ferraro. Sawyer/Miller,
como parte de sus servicios a la élite gobernante
en Bogotá, llevó a cabo una campaña
para convencer a los estadounidenses de que el problema
de la droga no es causado por narcotraficantes colombianos
sino por drogadictos en EE.UU. Esta campaña también
ha presentado al gobierno colombiano como un baluarte heróico
en la guerra contra la droga. De este modo, Sawyer/Miller
pretende ocultar el hecho de que el ejército colombiano
está completamente corrompido por los carteles de
la droga y que toda su violencia es dirigida contra líderes
sindicales y activistas de derechos humanos. Amnistía
Internacional y Americas Watch han señalado a Colombia
como uno de los peores violadores de derechos humanos en
este hemisferio.
* Los
militares haitianos que derrocaron al presidente electo
Jean Bertrand Aristide tuvieron a su disposición
una impresionante máquina de relaciones públicas.
Entre los publicistas mercenarios que ayudaron a los golpistas
figuraron Stephen Horblitt y Walter Faunteroy de la firma
Creative Associates International, y el cabildero Robert
McCandless, quien usó su amistad con el columnista
conservador Robert Novak para generar publicidad favorable
a los militares.
* Cuando
la compañía petrolera Shell fue criticada
por comerciar con Suráfrica (antes de la abolición
del apartheid), buscó ayuda de Pagán International,
firma que ha representado al gobierno de Puerto Rico. Pagán
creó entonces un grupo fantasma llamado Coalition
on Southern Africa para dar la impresión falsa de
que las congregaciones religiosas y los grupos de derechos
humanos estaban divididos con respecto a las sanciones económicas
contra el apartheid.
* Para
promover la acción militar contra Irak en 1990, la
monarquía de Kuwait contrató a la firma de
relaciones públicas Hill & Knowlton (H&K).
La campaña de H&K en favor de la guerra del golfo
incluyó la creación de un grupo fantasma,
Citizens for a Free Kuwait, y testimonio falso ante el congreso
de EEUU acerca de atrocidades iraquíes que nunca
fueron cometidas. La publicista de H&K Lauri Fitz-Pegado,
la cual supervisó esta campaña funesta, fue
directora de relaciones públicas de la fiesta de
inauguración del presidente Clinton en enero de 1993.
* El
gobierno de México pagó una suma millonaria
a la firma Burson-Marsteller (B-M) para que neutralizara
la oposición al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica.
B-M continúa representando al gobierno mexicano,
ayudándolo a manejar amenazas a su credibilidad,
como el colapso del peso, los escándalos de corrupción
y narcotráfico y el Ejército Zapatista de
Liberación Nacional.
¿Cómo
lo Hacen?
Rampton
y Stauber describen en gran detalle las técnicas
usadas por firmas de relaciones públicas para manipular
la prensa y el proceso político:
* Numerosos
relacionistas públicos sondean la opinión
pública usando las más avanzadas técnicas
de mercadeo directo, una ciencia que le permite a organizaciones
llevar su mensaje a los individuos más receptivos.
Para que funcione, el mercadeo directo necesita listas computerizadas
de poblaciones enteras que contengan información
detallada como: pasatiempos, creencias religiosas, actitudes
hacia el crimen y cambios de dirección recientes
(información obtenida en parte a través de
encuestas). El resultado de una campaña de mercadeo
directo bien ejecutada es un mapa psicográfico de
la población que es de interés para el cliente.
Tales mapas le permiten a un gobierno o corporación
predecir con bastante exactitud cual sería la reacción
de una comunidad ante, por ejemplo, la construcción
de un incinerador, planta de carbón o antenas de
radar.
* Uno
de los trucos favoritos de los relacionistas públicos
es el 'video news release' (VNR), un anuncio comercial editado
específicamente para que parezca un segmento de un
programa de noticias. Un ejemplo que resaltan los autores
es el de la firma Gray & Co., la cual distribuyó
a estaciones de televisión en EE.UU. una videocinta
de una entrevista con el rey Hassan de Marruecos.
Telecadenas
como CNN transmitieron la entrevista como si fuera noticia
sin saber que Hassan era cliente de Gray & Co. Lejos
de ser periodismo objetivo, era sólo parte de una
campaña de relaciones públicas del gobierno
de Marruecos.
George
Glazer de Hill & Knowlton dice que "muchas firmas
ya están en la segunda generación de VNRs.
Usamos transmisiones de satélite desde nuestras facilidades...
y esperamos que los sistemas de fibra óptica pronto
nos dejen contactar a las redes televisivas directamente".
* Para
dar credibilidad a sus clientes, las agencias de relaciones
públicas frecuentemente buscan 'expertos' que les
den apoyo intelectual. Por ejemplo, para justificar la construcción
de super-centros comerciales y autopistas, una firma de
construcción contrataría a una firma de relaciones
públicas, la cual contactaría a un economista
mercenario para que hable en los medios noticiosos acerca
de los supuestos beneficios económicos aportados
por megatiendas y autopistas. El público lo vería
como un experto objetivo y desinteresado sin saber que es
sólo parte de una elaborada campaña de relaciones
públicas.
Académicos
e intelectuales inescrupulosos que se vendan de este modo
al que mejor les pague hay de sobra. Rampton y Stauber mencionan
en su libro a Elizabeth Whelan, jefa del American Council
on Science and Health, un fronte pseudocientífico
de la industria química y procesadores de alimentos.
"Whelan elogia las virtudes nutricionales de la comida
rápida (junk food) y recibe dinero de Burger King.
Refuta
los vínculos entre dietas altas en grasa y enfermedades
cardiovasculares mientras recibe fondos de Oscar Mayer y
Frito Lay. Defiende la sacarina (endulzador carcinógeno)
y recibe dinero de Coca Cola, Pepsi y Nutrasweet."
Conseguir
a 'expertos' como Whelan es ahora una cosa muy sencilla
para cualquier persona que tenga una computadora con modem.
A través del Internet, relacionistas públicos
pueden 'asistir' a los medios noticiosos a través
de un servicio en línea llamado Profnet. Periodistas
que busquen información sobre un tema pueden hacer
sus preguntas a Profnet, el cual las distribuye a más
de 800 representantes de instituciones académicas
en 16 países.
Espionaje
corporativo
La industria
de las relaciones públicas está constantemente
recopilando información acerca de grupos activistas
que le causan problemas a sus clientes corporativos, según
los autores. Ellos resaltan los siguientes ejemplos:
* El
vehículo principal para esta labor es el Public Affairs
Council (PAC), el cual es una asociación de ejecutivos
de relaciones públicas. El PAC patrocina una organización
sin fines de lucro, la Foundation for Public Affairs (FPA),
la cual hasta 1993 publicaba un directorio titulado Public
Interest Profiles. Este documento daba información
detallada sobre grupos activistas. La FPA organiza todos
los años una conferencia anual sobre grupos activistas
(Annual Conference on Activist Groups and Public Policymaking),
en la cual se discuten sus estrategias y cómo cooptarlos
y/o derrotarlos.
* La
firma Mongoven, Biscoe & Duchin (MBD), la cual tiene
entre sus clientes a Monsanto, DuPont, Philip Morris y Shell,
tiene expedientes detallados acerca de numerosas organizaciones
activistas en EE.UU. Sus empleados leen con detenimiento
toda la literatura creada por agrupaciones activistas (volantes,
boletines, etc.) que tenga que ver con asuntos controversiales
que afecten a sus clientes. Con esta información,
MBD escribe informes acerca de organizaciones particulares.
Por ejemplo, la firma tiene un informe sobre la agrupación
ambiental Natural Resources Defense Council, el cual cuesta
$1,500 la copia.
* El
ex-reportero Dean Rotbart se gana la vida recopilando información
acerca de sus ex-colegas para ayudarle a sus clientes a
manipular la prensa. La firma de Rotbart, TJFR Products
and Services, publica un boletín llamado Environmental
News Reporter (ENR), el cual cuesta $350 al año.
Una corporación que haya sido atacada por sus desmadres
ambientales en un artículo de prensa puede encontrar
en el ENR información biográfica sobre el
reportero que escribió el artículo en cuestión
y quien es el editor que lo supervisa.
* Varias
agencias de relaciones públicas han recurrido a la
infiltración y el espionaje para socavar a organizaciones
activistas. "Bud" Vestermark, quien cubrió
actividades de protesta contra el uso de hormonas sintéticas
en la leche y el abuso de animales en laboratorios para
la revista Animal Rights Reporter (ARR), es el antihéroe
del libro. Resulta que ARR "ofrecía reportajes
consistentemente negativos acerca de grupos de derechos
de animales y aconsejaba a los lectores acerca de cómo
socavar el movimiento". ARR es publicado por Perceptions
Press, un negocio operado por un detective privado llamado
Jan Reber. Reber es también jefe de Perceptions International,
una firma que brinda servicios de seguridad e inteligencia
a varias corporaciones "amenazadas" por grupos
activistas. "Bud", quien falleció recientemente,
es sólo uno de muchos espías corporativos
y detectives privados que merodean en marchas, piquetes
y reuniones de grupos activistas con el propósito
de proteger al "libre mercado" de la amenaza de
la democracia popular.
* *
*
En resumidas
cuentas, Toxic Sludge Is Good for You es lectura recomendada
para activistas que deseen conocer el arsenal de trucos
sucios que son usados contra ellos por intereses comerciales.
Esperemos
que sea traducido al español en el futuro cercano.
Publicado por Common Courage Press (Box 702, Monroe, Maine
04951)
El autor
de esta reseña es investigador asociado del Instituto
de Ecología Social en Vermont, EEUU.